Salimos un poco nerviosos, ya que aparcar en algún sitio de los que habían dejado los 5000 coches que habían llagado antes que nosostros fue difícil. Luego monta la bici y prepara todo para que no se olvide nada, cámaras, barritas, etc. Vamos a recoger el chip gigante que te dan en la salida y por mal entendimiento con uno de la organización de León nada menos, nos equivocamos haciendo la primera subida al Cauberg y 10km de propina. Cuando llegamos a la salida todo nerviositos, no se nos ocurre preguntar cuál es el color de la flecha de nuestro circuito, y hacemos uno por adivinación y talento natural, un circuito que creo no era el nuestro pero que al final kilométricamente casi nos cuadra.
El momento cumbre fue cuando nos juntamos a un gigantón holandés con gafas de sheriff que había sido actor (¿porno?) en Ibiza. ¡Que potencia en el llano la de este gran mastodonte! Una pena que en los muros se nos acabara quedando por sus casi 100 kilos de peso. Los últimos muros fueron una explosión, de gente que echaba pie a tierra, ó de explosivos a los que siempre estorbabas sobre todo en el Keutenberg, el más duro. En los últimos kilómetros llovió un poco, pero casi se agradeció para sofocar el calentón.
La subida final al Cauberg fue emocionante por el ambientazo. La gente en los bares animando a tope con música y bailando ciegos de Amstel y cervezas negras.
ENTREVISTANDO AL ENTREVISTADOR DEL META
Al día siguiente, tras la de “los buenos”, visualización de la carrera de los profesionales en muchos puntos del recorrido y como llevábamos una minitele pudimos enterarnos de cómo iba el tema un poco mejor.
Estuvo todo muy divertido, menos cuando me cabreé muchísimo con una pareja de pijos holandeses porque le molestaba el coche a su perro que estaba tumbado en la hierba y no le dejaba ver. ¡Me amenazaron con llamar a la policía! Luego van y como me imaginaba se ponen a ver pasar al pelotón en otro sitio. En ese momento me salió la vena heavy...y me quedé dentro del coche viendo la carrera por la tele para no destrozar a mordiscos al perro pijo holandés.
¡¡GUAGHRRRRRRRRRR!!

Si tanto te gusta la hierba, ¡fúmatela! pedazo pijo de...
ful de Estabul




